Instalar aerotermia en una casa no es solo comprar una bomba de calor: el precio final depende de la potencia, de los emisores, de si incluirá agua caliente sanitaria y de cuánto haya que adaptar la vivienda. La pregunta no es solo cuánto cuesta poner aerotermia en una casa, sino qué incluye de verdad ese presupuesto y cuándo compensa frente a una caldera o a otro sistema de climatización. En una vivienda bien planteada, la diferencia entre una inversión razonable y una cara suele estar en decisiones muy concretas, no en el equipo por sí solo.
Lo esencial para orientar el presupuesto
- En España, una instalación doméstica suele moverse desde unos 8.500 € en casos sencillos hasta más de 20.000 € cuando hay suelo radiante o reforma compleja.
- El tamaño de la casa importa, pero pesan más el aislamiento, la zona climática y el tipo de emisores.
- El presupuesto no debería quedarse en la bomba de calor: hay que incluir ACS, mano de obra, hidráulica y posibles ajustes eléctricos.
- Si la casa se diseña desde cero, la aerotermia suele encajar mejor y con menos sobresaltos de obra.
- La amortización puede ser buena, pero mejora mucho cuando sustituyes consumos caros como gasoil o calefacción eléctrica directa.
Cuánto cuesta instalar aerotermia en una casa
Yo me movería con estas horquillas orientativas para una vivienda en España en 2026. En una casa pequeña o piso grande de 80 a 100 m², una instalación con calefacción y agua caliente sanitaria suele arrancar en torno a 8.500-11.000 €. En una vivienda unifamiliar de 100 a 150 m², lo habitual sin suelo radiante es ver presupuestos de 10.000-18.000 €, mientras que con suelo radiante la cifra puede subir a 13.000-21.000 €. En casas grandes o reformas con más adaptación, no es raro que el proyecto se vaya a 18.000-25.000 € o más.| Escenario | Coste orientativo | Qué suele pasar |
|---|---|---|
| 80-100 m² con calefacción y ACS | 8.500-11.000 € | Potencia moderada, instalación más compacta |
| 100-150 m² sin suelo radiante | 10.000-18.000 € | Es el caso más frecuente en reforma o sustitución de caldera |
| 100-150 m² con suelo radiante | 13.000-21.000 € | Más obra, más confort y mejor rendimiento estacional |
| 180-250 m² o reforma compleja | 18.000-25.000 € o más | Mayor demanda térmica, más potencia y más partidas auxiliares |
La cifra no sale de la nada: una vivienda puede necesitar una bomba de calor de 5 kW o de 12 kW según su aislamiento, su orientación y su zona climática. Y esa diferencia, en la práctica, mueve el presupuesto varios miles de euros. Por eso la siguiente pregunta importante no es cuánto marca el anuncio, sino qué estás comprando exactamente.

Qué incluye el presupuesto y por qué cambia tanto
Un presupuesto serio de aerotermia no debería presentar solo la bomba de calor como si fuera la historia completa. La instalación real incluye la unidad exterior, la unidad interior o hidrokit, el circuito hidráulico, el depósito de ACS -agua caliente sanitaria-, la puesta en marcha, los controles y, según el caso, la adaptación eléctrica y los emisores. Cuando el instalador separa demasiado las partidas, suelen aparecer sorpresas después.| Partida | Qué hace | Por qué encarece o abarata |
|---|---|---|
| Bomba de calor | Extrae energía del aire exterior | Es la pieza principal y la que más pesa en el total |
| Unidad interior e hidráulica | Transfiere el calor al circuito de la casa | Su complejidad depende del diseño de la vivienda |
| Depósito de ACS | Acumula agua caliente para consumo diario | Sube el presupuesto, pero evita quedarse corto en uso real |
| Emisores | Suelo radiante, radiadores o fan coils | Es la partida que más cambia de una casa a otra |
| Mano de obra y puesta en marcha | Equilibrado, pruebas y ajuste final | Imprescindible para que el sistema rinda de verdad |
| Adaptación eléctrica | Cuadro, protecciones y posible aumento de potencia | Solo aparece si la instalación existente no da la talla |
También hay un detalle que conviene mirar con lupa: el SCOP, que es el rendimiento medio estacional de la bomba de calor. Un equipo con mejor SCOP suele costar más al principio, pero puede gastar menos con el paso del tiempo. Yo no miraría solo el precio de compra; miraría también la temperatura de impulsión, es decir, la temperatura del agua que necesita la vivienda para calentar bien. Cuanto más alta sea esa temperatura, más exigente será la instalación y menor será el margen de eficiencia. Con eso en mente, ya tiene sentido ver cómo cambia el presupuesto según el tipo de vivienda.
Cómo cambia el precio según el tipo de vivienda
No cuesta lo mismo una obra nueva que una reforma, y tampoco cuesta lo mismo una casa convencional que una vivienda prefabricada bien diseñada. En una casa de nueva construcción, la aerotermia se puede integrar desde el proyecto y eso reduce improvisaciones: se decide la potencia, el trazado, la ubicación de la unidad exterior y el tipo de emisores antes de levantar nada. En una reforma, en cambio, muchas decisiones se toman con la vivienda ya hecha, y ahí empiezan los sobrecostes.
Obra nueva
Es el escenario más limpio. Si la envolvente está bien aislada y la distribución ya prevé suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fan coils, la inversión resulta mucho más previsible. Aquí el coste no siempre es el más bajo, pero sí suele ser el más controlable.
Reforma de una casa existente
En una reforma integral, el precio sube por la demolición, los remates, la adaptación de tuberías y, en ocasiones, la reforma eléctrica. Si además la casa tenía una caldera vieja o emisores pensados para altas temperaturas, la transición exige más estudio técnico. Es la situación en la que más fácil resulta gastar de más por no haber dimensionado bien desde el inicio.
Lee también: Aerotermia - ¿Compensa la inversión? Guía completa 2024
Vivienda prefabricada o modular
Aquí hay una ventaja clara: si el proyecto se hace con cabeza, la aerotermia encaja de forma muy natural. Una vivienda prefabricada eficiente suele nacer con mejores criterios de aislamiento, menos puentes térmicos y una planificación de instalaciones más ordenada. Eso no significa que sea más barata por defecto, pero sí puede reducir bastante el riesgo de improvisación, que al final es una de las formas más rápidas de disparar el presupuesto.
El contexto de la casa determina también qué sistema de emisión tiene más sentido, y ahí entra una decisión que pesa mucho en el coste y en el confort.
Aerotermia con suelo radiante, radiadores o fan coils
La elección del emisor cambia la instalación tanto como la bomba de calor. No es un detalle menor: es lo que decide si la máquina trabaja cómoda o forzada. Cuando la aerotermia mueve agua a baja temperatura, rinde mejor; por eso el suelo radiante suele ser la pareja más eficiente. Aun así, no siempre es la única opción sensata.
| Sistema | Inversión | Rendimiento y confort | Cuándo lo elegiría |
|---|---|---|---|
| Suelo radiante | La más alta | Muy homogéneo y eficiente | Obra nueva o reforma integral |
| Radiadores de baja temperatura | Intermedia | Buen equilibrio entre obra y rendimiento | Si no quieres levantar toda la casa |
| Radiadores convencionales | Más contenida al reutilizarlos | Funciona, pero con peor margen de eficiencia | Si la casa ya los tiene y el diseño está bien calculado |
| Fan coils | Variable | Permiten calefacción y refrigeración | Si buscas frío en verano sin depender solo de la aerotermia hidráulica |
Yo sería prudente con una idea muy repetida: “si ya tengo radiadores, la aerotermia saldrá barata”. A veces sí, pero no siempre. Si esos radiadores necesitan agua muy caliente, el equipo tiene que esforzarse más y el rendimiento cae. Si quieres refrigeración en verano, los fan coils o un suelo refrescante bien planteado pueden ser más coherentes, aunque este último exige controlar la humedad para evitar condensaciones. La elección del emisor no solo afecta al confort; afecta al presupuesto de entrada y al gasto de cada mes. Y, precisamente por eso, hay costes que muchos presupuestos esconden hasta que ya es tarde.
Los gastos ocultos que conviene dejar atados
Hay partidas que parecen secundarias, pero luego mueven mucho dinero. Yo las dejaría cerradas antes de aceptar cualquier oferta.
- Adaptación eléctrica: si el cuadro o la potencia contratada no acompañan, habrá que intervenir.
- Obra civil y acabados: en una reforma, levantar y reponer pavimentos puede costar más de lo previsto.
- Depósito de inercia: ayuda a estabilizar el circuito y evita arranques y paradas excesivas en algunos diseños.
- Puesta en marcha y equilibrado: sin este ajuste, el sistema puede consumir más de lo necesario.
- Legalización y documentación: en España, la instalación debe encajar con el RITE y con la tramitación que exija el caso.
- Ayudas y CAE: pueden rebajar el coste neto, pero no conviene contarlas como dinero seguro hasta verificar la convocatoria o el incentivo aplicable.
También merece la pena recordar que el ahorro no depende solo de la máquina. El IDAE y el MITECO sitúan la bomba de calor dentro de la rehabilitación energética y de los mecanismos de ahorro que pueden generar retorno económico, pero la base sigue siendo la misma: si la casa pierde calor, la aerotermia tendrá que trabajar de más. Por eso el aislamiento y la estanqueidad siguen siendo el mejor dinero invertido antes de hablar de equipos.
Cuándo compensa de verdad en una vivienda española
La aerotermia compensa mejor cuando la casa está razonablemente aislada, cuando se usa a diario y cuando sustituye un sistema caro de operar. En esas condiciones, la amortización suele moverse, de forma orientativa, entre 5 y 12 años; en casos muy favorables, puede acercarse más al tramo bajo. Si cambias una caldera de gasóleo o una calefacción eléctrica directa, el salto económico suele ser más claro que si sustituyes una instalación de gas relativamente reciente.
| Cuándo sí suele compensar | Cuándo conviene pensarlo dos veces |
|---|---|
| Casa bien aislada y con demanda térmica estable | Vivienda con muchas fugas térmicas o sin reforma de envolvente |
| Sustitución de gasóleo o calefacción eléctrica directa | Uso muy esporádico, como segunda residencia |
| Obra nueva o proyecto prefabricado bien planificado | Reforma pequeña con emisores muy exigentes y poco margen de obra |
| Necesidad de calefacción, ACS y, si procede, refrigeración | Presupuesto ajustado sin capacidad para absorber imprevistos |
Mi lectura es bastante simple: yo no empezaría por la máquina si la envolvente está floja. Primero haría cuentas de aislamiento, orientación y uso real; después, elegiría la bomba de calor y el emisor. Cuando se invierte así, la aerotermia deja de ser una compra impulsiva y se convierte en una mejora técnica de la vivienda. Con esa base, el presupuesto deja de ser una cifra suelta y pasa a ser una decisión bastante más clara.
Lo que yo pediría antes de firmar el presupuesto
Antes de dar el paso, yo pediría una propuesta que no se limite a “equipo + instalación”. Quiero ver el criterio técnico detrás de la oferta, porque ahí es donde se detecta si el instalador está vendiendo una solución real o solo un precio llamativo.
- Un cálculo de demanda térmica por metros cuadrados, orientación y zona climática.
- La potencia exacta del equipo y la marca o gama propuesta.
- Qué incluye y qué no incluye: ACS, depósitos, control, puesta en marcha, obra y remates.
- Si la instalación trabaja con radiadores, suelo radiante o fan coils, y por qué se ha elegido ese sistema.
- La temperatura de impulsión prevista y el rendimiento estacional esperado.
- Si hay que tocar el cuadro eléctrico, la potencia contratada o la legalización.
- Qué parte del presupuesto puede verse reducida por ayudas, deducciones o CAE.
Si estás valorando una casa nueva o una vivienda prefabricada, yo pondría la aerotermia encima de la mesa desde el primer plano del proyecto. Ahí es donde se gana de verdad: en el diseño, en la compatibilidad entre sistema y vivienda y en evitar reformas innecesarias. Cuando todo eso está bien resuelto, la inversión deja de sentirse como un coste aislado y empieza a tener sentido como parte de una casa más eficiente, más cómoda y más fácil de mantener.