La unidad interior de aerotermia no se coloca donde queda un hueco libre, sino donde el sistema pueda trabajar con menos pérdidas, menos ruido y menos improvisaciones en el mantenimiento. Yo suelo pensar en ella como el centro técnico de la vivienda: allí se ordenan el circuito hidráulico, el ACS y los controles. En esta guía te explico qué espacios funcionan mejor, qué condiciones debe cumplir el lugar y qué errores conviene evitar antes de cerrar la instalación.
La ubicación correcta combina espacio técnico, acceso y distancia razonable
- Lo más habitual es instalar el hidrokit en cuarto de instalaciones, lavadero, garaje o armario técnico.
- El sitio debe ser seco, estable, accesible y sin fuentes de calor, vapor o humedad intensa.
- No conviene esconderlo en un rincón sin mantenimiento: la accesibilidad manda más que la estética.
- Si el sistema es bibloc, cuanto más corta y directa sea la conexión con la unidad exterior, mejor.
- En obra nueva, y más aún en vivienda prefabricada, la mejor ubicación se reserva desde el proyecto; en reforma, se adapta al hueco existente.

Los espacios que mejor funcionan en una vivienda
Yo empezaría por una idea muy simple: la unidad interior debe vivir en un espacio técnico, no en una estancia de uso diario. En una vivienda unifamiliar o prefabricada, los lugares que mejor encajan suelen ser el cuarto de instalaciones, el lavadero, el garaje, una antigua sala de calderas o un armario técnico bien planteado.
| Ubicación | Cuándo tiene sentido | Ventaja principal | Precaución |
|---|---|---|---|
| Cuarto de instalaciones | La opción más limpia cuando el proyecto lo prevé desde el inicio | Acceso cómodo, orden de tuberías y buen mantenimiento | Debe quedar libre para revisiones, no convertido en trastero |
| Lavadero o cuarto de lavado | Reformas donde ya existe un espacio técnico doméstico | Normalmente está cerca de agua, desagüe y servicios | Controlar humedad, ventilación y productos de limpieza |
| Garaje | Viviendas con superficie disponible y acceso sencillo | Suelo resistente y espacio para trabajar alrededor del equipo | No mezclarlo con gases, polvo excesivo ni cambios bruscos de temperatura |
| Armario técnico amplio | Sistemas compactos o con depósito integrado | Ocupa poco visualmente y puede quedar muy integrado | No debe ser un armario decorativo: necesita fondo, altura y acceso frontal |
| Antigua sala de calderas | Sustituciones de caldera por aerotermia | Aprovecha una ubicación ya pensada para instalaciones | Revisar ventilación, drenajes y trazado hidráulico antes de reutilizarla |
En equipos compactos o con ACS integrado, el conjunto puede ocupar un volumen parecido al de un frigorífico. No es enorme, pero sí lo bastante serio como para que el acceso frontal y lateral no se negocien. Elegir bien el cuarto es el primer paso; el siguiente es comprobar que ese espacio cumple las condiciones técnicas mínimas.
El espacio debe ser seco, accesible y preparado para el servicio
Aquí es donde yo separo una buena idea de una instalación realmente sólida. La ubicación no se valida solo por metros cuadrados: tiene que permitir trabajar al técnico, soportar la carga del equipo y evitar problemas de humedad, temperatura o vibraciones.
| Condición | Qué busco | Por qué importa |
|---|---|---|
| Acceso para mantenimiento | Espacio suficiente para abrir tapas, revisar válvulas y sustituir componentes | Si luego hay que desmontar muebles para una revisión, la ubicación no sirve |
| Base o soporte resistente | Pared, bancada o suelo capaces de soportar el peso real del conjunto | Hay modelos que superan los 50 kg, y el peso sube mucho si el depósito va integrado |
| Ambiente estable | Zona seca, sin heladas, sin vapor continuo ni salitre | La humedad y el frío extremos acortan la vida útil y complican el funcionamiento |
| Conexión cercana a la exterior | Recorrido corto y lógico entre unidades | Menos longitud suele significar menos pérdidas, menos complicaciones y una instalación más limpia |
| Drenaje bien resuelto | Desagüe previsto para condensados y válvulas de seguridad | Evita charcos, retornos de agua y soluciones improvisadas que fallan con el tiempo |
El criterio regulatorio va en la misma dirección: los equipos deben situarse de forma que se facilite su limpieza, mantenimiento y reparación. En otras palabras, si para cambiar un filtro o revisar una válvula hay que pelearse con el mobiliario, yo no daría esa zona por buena. Y cuando esa base técnica no se cumple, los problemas aparecen más tarde en forma de ruido, averías pequeñas o mantenimiento incómodo.
Los errores de ubicación que más se notan con el tiempo
Cuando una instalación funciona mal, muchas veces no es por la máquina, sino por el sitio que le hemos dado. He visto repetir siempre los mismos errores, y casi todos acaban cobrando peaje en eficiencia o en comodidad.
- Encerrarla en un armario sin ventilación. El equipo necesita respirar. Si el hueco se convierte en una caja cerrada, el calor residual se acumula y el servicio técnico se vuelve incómodo.
- Ponerla demasiado lejos de la unidad exterior. En bibloc, varios fabricantes recomiendan situar la interior lo más cerca posible de la exterior; algunos manuales admiten distancias de hasta 20 a 30 m en horizontal y 10 a 15 m en vertical según el modelo, pero yo no lo tomaría como objetivo, sino como límite.
- Instalarla sobre una base mal nivelada. Las vibraciones se amplifican y la sensación de calidad baja de inmediato. Además, el drenaje puede comportarse peor de lo esperado.
- Colocarla en zonas húmedas o con vapor continuo. Un lavadero mal ventilado, un baño o un espacio con salitre no son buenas ideas salvo soluciones muy específicas y bien justificadas.
- Olvidar el acceso real. A veces la unidad queda “bonita” en plano, pero luego no se puede abrir, revisar ni sustituir nada sin desmontar medio frente.
- Elegir un sitio con vida doméstica intensa. Cocinas, pasillos estrechos o zonas de paso continuo rara vez son una buena base para un equipo que debería funcionar con discreción durante años.
Yo también sería prudente con dormitorios, salones o baños: aunque técnicamente pueda haber soluciones concretas, no son mis primeras opciones para la unidad interior. Por eso la decisión cambia bastante entre obra nueva y reforma, que es el siguiente punto que conviene aterrizar.
En obra nueva y en reforma la respuesta no es la misma
La pregunta de dónde colocar la unidad interior no se responde igual en una vivienda que se diseña desde cero que en una reforma. En una casa prefabricada o en obra nueva, yo aprovecharía la ventaja de poder reservar el hueco correcto antes de cerrar tabiques y acabados. En una reforma, en cambio, toca adaptar el sistema al espacio real que ya existe.
Cuando lo diseñas desde cero
En obra nueva, reservaría un cuarto técnico con acceso fácil, desagüe previsto, recorrido corto hasta los emisores y espacio para el posible depósito de ACS. Si el sistema es compacto, mejor; si lleva acumulador integrado, aún más importante es no improvisar. En una vivienda prefabricada esto tiene una ventaja clara: la previsión desde proyecto reduce retrabajos, evita pasatubos forzados y deja la instalación mucho más limpia.
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Cuando adaptas una vivienda ya construida
En reforma, suelo mirar primero la antigua sala de calderas, el garaje o el lavadero. Son huecos que ya están cerca de los servicios y, en muchos casos, permiten reutilizar trazados existentes. Si el espacio obliga a hacer codos imposibles, dejar tuberías demasiado largas o montar una bancada poco estable, yo lo descartaría aunque parezca el sitio más discreto. La discreción no compensa si luego cada revisión se convierte en una obra pequeña.
También cambia mucho el resultado según el formato del equipo: un hidrokit con depósito separado pide más superficie y más orden; una solución compacta se integra mejor en un armario técnico. Con eso claro, la última comprobación ya no es teórica, sino la que hago antes de cerrar el hueco.
La revisión final que yo haría antes de dar el hueco por bueno
Antes de aceptar una ubicación, yo repasaría estas seis preguntas con el instalador. Son sencillas, pero evitan la mayoría de decisiones malas:
- ¿Puedo acceder al equipo sin mover muebles ni vaciar media estancia?
- ¿La pared, el suelo o la bancada soportan el peso real del conjunto, con agua incluida?
- ¿Hay espacio suficiente para abrir tapas, revisar válvulas y trabajar con comodidad?
- ¿La conexión con la unidad exterior queda corta, lógica y bien protegida?
- ¿El drenaje de condensados y seguridad está resuelto desde el principio?
- ¿La zona seguirá siendo funcional dentro de unos años, cuando toque mantenimiento o alguna reparación?
Si un punto falla, yo preferiría cambiar la ubicación antes que intentar “salvarla” con apaños. En aerotermia, el sitio más inteligente no siempre es el más invisible: es el que deja trabajar al sistema y al técnico sin fricciones, y el que encaja de verdad con la casa que quieres tener.