Aerotermia - ¿Cuánto gasta de verdad? Ahorra en tu factura

Ian Atencio .

27 de febrero de 2026

La aerotermia: 1 kWh de gasto energético genera 4 kWh de calor, con 3 kWh gratis y 1 kWh consumido.

La aerotermia puede bajar mucho la factura, pero solo cuando se diseña para la vivienda correcta y se usa con una temperatura de trabajo coherente. Yo prefiero mirar el problema desde tres frentes: cuánta energía necesita la casa, a qué temperatura entrega el calor o el frío y cuánto tiempo pasa realmente funcionando. En este artículo te explico cómo se calcula el gasto, qué factores lo disparan, qué ahorro cabe esperar frente a otros sistemas y qué reviso yo antes de dar por buena una instalación.

Lo esencial para valorar una instalación de aerotermia

  • El gasto real depende mucho más de la demanda térmica de la vivienda que de la potencia nominal del equipo.
  • Con buena envolvente y emisores de baja temperatura, el consumo eléctrico anual puede quedarse en cifras moderadas.
  • El COP, el SCOP y el SEER son más útiles que la potencia en kW para estimar lo que pagarás.
  • Radiadores antiguos, malas temperaturas de impulsión y un mal dimensionado hacen subir la factura con rapidez.
  • En una casa prefabricada bien aislada, la aerotermia suele rendir especialmente bien porque la demanda es más baja y estable.

Qué mide de verdad el gasto de la aerotermia

Yo suelo partir de una idea simple: la aerotermia no consume lo mismo en una casa bien resuelta que en una vivienda con pérdidas altas. Lo que manda es la demanda térmica y la temperatura a la que trabaja el sistema, no el logo del equipo. Por eso conviene separar la energía que necesita la vivienda de la electricidad que termina pagando el usuario.

El COP mide el rendimiento en un momento concreto; el SCOP resume el comportamiento estacional en calefacción; y el SEER hace lo mismo en refrigeración. El IDAE recuerda que una bomba de calor puede entregar varios kWh térmicos por cada kWh eléctrico, pero ese resultado cae si sube la temperatura de impulsión, si el clima es duro o si el sistema no está bien dimensionado. Con esta base, el siguiente paso es pasar de la teoría al cálculo real de una vivienda.

Cómo calcular el consumo de aerotermia en una vivienda

La cuenta base es muy directa: consumo eléctrico anual = demanda térmica anual / SCOP. Para frío, uso la misma lógica con el SEER; para ACS, soy todavía más prudente porque el agua caliente suele exigir temperaturas más altas y el rendimiento baja algo respecto a calefacción. En otras palabras, no mezclo todo en una sola media si quiero una cifra que sirva de verdad.

Si tomo una referencia de 0,20 €/kWh solo para orientar el cálculo, estos son rangos razonables en España para una vivienda con uso normal:

Escenario Qué suele haber detrás Consumo eléctrico orientativo Coste orientativo
Vivienda muy eficiente de 90 a 110 m² Buena envolvente, suelo radiante o fan-coils bien ajustados, ACS contenida 1.200 a 1.900 kWh al año 240 a 380 € al año
Vivienda estándar de 120 a 140 m² Aislamiento medio, emisores correctos, uso equilibrado en calefacción y frío 2.500 a 4.000 kWh al año 500 a 800 € al año
Vivienda antigua de 140 a 160 m² Poca envolvente, radiadores de alta temperatura, más horas de funcionamiento 5.000 a 8.000 kWh al año 1.000 a 1.600 € al año

Estas cifras incluyen calefacción, ACS y una parte de refrigeración, pero no pretenden ser una tarifa cerrada. En invierno el consumo sube mucho más que en la media anual, y en verano solo pesa de verdad en zonas cálidas o en viviendas con mucha superficie acristalada. Si además hay fotovoltaica, una parte de ese gasto puede cubrirse en horas solares. Lo importante no es memorizar una cifra, sino entender por qué una misma tecnología puede moverse entre esos rangos; ahí entran los factores del siguiente bloque.

Qué hace subir o bajar el gasto real

El margen de error casi siempre sale del edificio, no de la máquina. Yo veo cinco palancas claras: aislamiento, emisores, clima, dimensionado y control. Cuando alguna falla, el consumo sube aunque el equipo sea de gama alta.

Emisor Temperatura habitual Efecto en el gasto Mi lectura
Suelo radiante 30 a 35 °C Muy favorable, porque la bomba trabaja con baja temperatura de impulsión Es la opción que mejor encaja en obra nueva y en viviendas muy eficientes.
Fan-coils 35 a 45 °C en calor y 7 a 12 °C en frío Muy versátil, con buen rendimiento en ambos modos Me gusta cuando la casa necesita calefacción y refrigeración con el mismo sistema.
Radiadores de baja temperatura 40 a 50 °C Correcto si están bien dimensionados; penaliza menos que un radiador clásico Es una solución razonable en muchas reformas, si se recalcula todo el sistema.
Radiadores convencionales 55 a 65 °C La eficiencia cae y el consumo sube Solo los considero si no hay margen para cambiar la instalación de emisión.

La temperatura de impulsión es la temperatura del agua que sale hacia los emisores, y ahí se juega gran parte del rendimiento. Una curva climática, que es el ajuste automático que baja o sube esa temperatura según el frío exterior, también marca diferencias reales en la factura. A eso se suman otros detalles que yo nunca dejaría fuera: una envolvente con pocos puentes térmicos, un equipo sin sobredimensionar, un depósito de ACS bien ajustado y un mantenimiento básico para que el intercambio térmico no se degrade.

El IDAE insiste en que la eficiencia de la bomba de calor depende de las condiciones de trabajo, y esa frase, que parece genérica, en realidad explica casi todo. En una vivienda prefabricada bien aislada esto se nota todavía más, porque la demanda baja y el compresor trabaja de forma más estable. Cuando el edificio y la regulación trabajan a favor, la diferencia se nota de verdad; por eso vale la pena comparar con otros sistemas.

Cuánto cambia la factura frente a gas, gasoil o resistencia eléctrica

Para no falsear la comparación, tomo como referencia 0,20 €/kWh de electricidad, 0,10 €/kWh de gas natural y 1,20 €/L de gasoil, solo como escenario orientativo. A igualdad de calor útil entregado, la aerotermia necesita mucha menos energía final que una resistencia eléctrica y normalmente menos dinero que gas o gasoil. Donde de verdad gana terreno es en viviendas de demanda media o baja, porque ahí la inversión energética se amortiza antes.

Sistema Energía comprada para 10.000 kWh útiles Coste orientativo Lectura práctica
Aerotermia con SCOP 4 2.500 kWh de electricidad 500 € Muy eficiente si la vivienda acompaña y la impulsión es baja.
Caldera de gas natural al 90% 11.100 kWh de gas 1.110 € Sigue siendo competitiva en algunos casos, pero exige más energía final.
Caldera de gasoil al 85% Unas 1.180 L de gasoil 1.416 € Suele salir peor parada en coste operativo y depende más del combustible.
Resistencia eléctrica 10.000 kWh de electricidad 2.000 € Es la más simple, pero también la menos eficiente de las comparadas.

En frío, la comparación cambia porque un split también es una bomba de calor, pero la aerotermia centraliza calefacción, refrigeración y ACS en una sola lógica de control. Eso simplifica la gestión y, si la vivienda está bien pensada, evita duplicar equipos y consumos innecesarios. Y como el mayor ahorro se gana en el diseño, la siguiente sección es la más útil si la vivienda está en proyecto o en obra nueva.

Cómo recortarlo en una casa prefabricada o muy eficiente

En una vivienda prefabricada o muy eficiente, yo busco tres cosas: poca demanda, baja temperatura de trabajo y control simple. Eso suele traducirse en equipos más pequeños, menos horas de compresor y una factura bastante más previsible.

  1. Diseña primero la envolvente. Si la casa pierde poco calor, la aerotermia trabaja menos horas y a temperaturas más suaves.
  2. Pide emisores de baja temperatura. El suelo radiante es ideal en obra nueva, pero los fan-coils y los radiadores bien dimensionados también funcionan muy bien.
  3. Ajusta el ACS con criterio. Un acumulador bien dimensionado, horarios razonables y una recirculación limitada evitan gastar más de la cuenta.
  4. Aprovecha la fotovoltaica si la tienes. Mover parte del consumo a horas solares reduce el coste marginal de la instalación.
  5. Usa zonas y programación, no solo encendido y apagado. La modulación fina suele ahorrar más que los cambios bruscos de consigna.

En verano, sobre todo en la costa y en el sur, no basta con enfriar: también hay que controlar la humedad. Si no, el confort cae y el consumo sube porque la máquina trabaja más tiempo para conseguir la misma sensación térmica. Aquí encaja muy bien el matiz técnico: un depósito de inercia, que es un pequeño almacenamiento de agua para estabilizar arranques y paradas, puede ayudar cuando la instalación tiene varias zonas o un equipo muy potente para una vivienda pequeña. Cuando ese conjunto encaja, ya no hablamos de una máquina cara o barata, sino de una instalación coherente.

La comprobación que yo haría antes de cerrar el proyecto

La comprobación que yo haría antes de cerrar el proyecto es muy básica: que el instalador me enseñe el cálculo de cargas, la temperatura de impulsión prevista y el rendimiento estacional estimado para esa vivienda, no para una casa genérica. El CTE ya utiliza el SCOP para valorar la aportación renovable de estas bombas de calor, así que el criterio correcto no es "qué máquina compro", sino "cómo trabaja dentro del edificio".

  • Que exista un cálculo térmico por estancias y no una estimación rápida por metros cuadrados.
  • Que la temperatura de impulsión prevista sea compatible con los emisores elegidos.
  • Que el equipo module bien y no viva entrando y saliendo a cada poco.
  • Que la potencia contratada y la tarifa eléctrica no conviertan una buena máquina en una factura rara.
  • Que haya una estrategia clara para ACS, refrigeración y, si existe, autoconsumo fotovoltaico.
  • Que la unidad exterior esté ubicada pensando en ruido, mantenimiento y circulación de aire.

Si un presupuesto no aclara estos puntos, yo lo consideraría incompleto. En una vivienda bien diseñada, la aerotermia no debería ser una apuesta ciega, sino una herramienta bastante previsible: calienta, enfría y produce ACS con un gasto que se entiende antes de instalarla, y eso en una casa sostenible vale tanto como la potencia del equipo.

Preguntas frecuentes

El gasto de aerotermia depende de la demanda térmica de la vivienda, la temperatura de trabajo del sistema y el tiempo de funcionamiento. No es un valor fijo, sino que varía mucho según la eficiencia del edificio y el diseño de la instalación.
Los factores clave son el aislamiento de la vivienda, el tipo de emisores (suelo radiante vs. radiadores), el clima, el dimensionamiento correcto del equipo y el sistema de control. Una buena envolvente y emisores de baja temperatura reducen significativamente el consumo.
Sí, generalmente la aerotermia es más eficiente y económica que el gas natural, el gasoil o la resistencia eléctrica, especialmente en viviendas con demanda media o baja. Su alto rendimiento (COP/SCOP) permite generar más calor con menos electricidad.
Prioriza una buena envolvente, usa emisores de baja temperatura (suelo radiante, fan-coils), ajusta el ACS, aprovecha la energía fotovoltaica si la tienes y programa el sistema por zonas para una modulación eficiente.
Asegúrate de que el instalador presente un cálculo de cargas detallado, la temperatura de impulsión prevista y el rendimiento estacional (SCOP/SEER) estimado. Verifica que el equipo module bien y que la potencia contratada sea adecuada.

Calificar artículo

Promedio: 0.0 / 5 · 0 calificaciones

Etiquetas

consumo aerotermia consumo aerotermia vivienda calcular gasto aerotermia aerotermia ahorro
Autor Ian Atencio
Ian Atencio
Nací como Ian Atencio y desde hace 5 años me dedico a explorar el fascinante mundo de las viviendas prefabricadas, sostenibles y eficientes. Mi interés por este tema surgió al darme cuenta de la importancia que tienen las construcciones ecológicas en la lucha contra el cambio climático y en la búsqueda de soluciones habitacionales accesibles. A través de mis artículos, intento desmitificar conceptos y ofrecer información clara sobre cómo estas viviendas pueden transformar no solo nuestro entorno, sino también nuestra forma de vivir. Me apasiona ayudar a los lectores a entender las ventajas de optar por opciones más sostenibles y eficientes, y en cada texto busco responder a las preguntas que muchos se hacen sobre este tipo de construcciones. Mi objetivo es que cada persona que lea mis aportes se sienta inspirada a considerar un futuro más verde y consciente.

Comentarios (0)

Añadir comentario